Patricia Gámez podría liderar el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala
Foto: Meme Solano
II Parte
De todas las planillas de candidatos y candidatas para optar a la Junta Directiva y Tribunal de Honor del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), la planilla 10, Unidad x la Justicia, está encabezada por una mujer: Patricia Gámez. Conoce más sobre la importancia de la elección para el sistema de justicia de Guatemala en la segunda parte de la entrevista que la candidata concedió a Ruda.
Por Jasmin López
¿Qué papel juega el CANG en la elección de fiscal general y la conformación de las Comisiones de Postulación?
El Colegio de Abogados y Notarios, por disposición de la ley, conforma las Comisiones de Postulación, a través del presidente del colegio y del presidente del Tribunal de Honor. Esos dos profesionales que integran la Comisión de Postulación van a intervenir para que el listado que se traslade al presidente de la República para la selección del fiscal general cumpla con la mayor transparencia, la ubicación de los mejores perfiles, la adecuada selección de esos profesionales, para que la decisión del señor presidente sea informada y bien fundamentada.
El papel que se desempeña es sumamente fundamental tanto en la articulación y el trabajo que se hace en comisiones, como en la toma de alzar la voz para que este tipo de circunstancias sea ponderada dentro del proceso de postulación.
La junta directiva electa en el CANG tendrá injerencia no solo en el proceso de elección de la o el fiscal general, también en la integración de la Corte de Constitucionalidad y del Tribunal Supremo Electoral. ¿Cómo evalúa el papel de esas instituciones en los últimos años?
Yo creo que no hay un acercamiento entre el agremiado y el colegio, tampoco una proyección hacia ningún tipo de usuario.
No hay esa función de asesoría que se espera del colegio, no hay una difusión de los servicios, se desconoce si tienen ese servicio. Entonces esa visión que puede dar el colegio de los problemas sociales a través de su investigación, no de parcializar, no de involucrarse políticamente, pero sí técnicamente hacer investigaciones, análisis y a través de esa investigación, análisis y conclusiones que se tengan, tener una posición técnico jurídica, una opinión que de verdad sea un referente para la población.
En 2018 usted fue una de las seis personas incluidas en la nómina para ser fiscal general. ¿Buscaría de nuevo participar en esa elección que se plantea para mayo de 2026?
De momento no, no considero participar por un punto principal. En las Comisiones de Postulación pasadas el ejercicio judicial no fue tomado como ejercicio de la abogacía, y se descartó o se descalificó de entrada la postulación de quienes hayan ejercido tiempo en la judicatura, de manera que es uno de los principales retos a cambiar si queremos fortalecer el sistema de justicia, que haya un pronunciamiento acorde y consecuente, porque el juez ejerce el de la abogacía.
Para ser juez o magistrado se requiere previamente ser abogado. Es requisito sine qua non (sin la cual no) que quien pretenda ser juez o magistrado, sea abogado. De manera que es uno de los ejercicios, tanto los fiscales, los defensores públicos, los asesores, los docentes. Entonces, se supone que ellos no serían abogados, o sea, no les contaría como ejercicio la abogacía.
La planilla Unidad x la Justicia y cuyos representantes formaron parte de las Comisiones de Postulación para elección de cortes fue identificada el año pasado como una planilla afín al gobierno de Arévalo. Usted incluso es parte de la defensa de la exdirectora del Instituto de la Víctima, Ligia Hernández. ¿Usted es afín al Gobierno o alguien de la planilla que la acompaña es cercano al Gobierno?
Empecemos con el hecho de que no estoy afiliada ni formo parte de ningún partido político. Interviene en la defensa de Ligia Hernández en la etapa inicial, a petición de su equipo de defensa. Sin embargo, ya al momento de ella admitir cargos, yo no participé. De manera que no, ya no estuve activamente en el equipo en cuanto a esa situación. La vinculación de ella con el partido Semilla es una cuestión personal de ella y de cualquier persona que legalmente pueda ejercer su derecho a formar, fundar, pertenecer activamente o mediante su preferencia en cualquier partido político.
Sabemos perfectamente que los partidos políticos una vez llegan al poder ya no representan al partido, sino que al pueblo. No trabajo para ninguna institución del Gobierno. No soy empleada de ninguna institución de Gobierno, soy abogada independiente y mis servicios de asesoría los presto a quien los necesite y a quien los pueda aprovechar.
Y además, respecto a la vinculación o la cercanía con algunas personas, no determina ni su forma de pensar ni de actuar, ni bien ni mal. Es decir, los propósitos buenos se toman de quien venga, no importa de qué agrupación sea, siempre y cuando sean en beneficio de los propósitos legítimos que se persiguen.
Tengo amigos y otros conocidos en otras organizaciones políticas. No soy política. Nunca me he dedicado a esa parte. He hecho actividad gremial pero no partidista, y es más, creo que el partidismo político se debe mantener alejado de este tipo de participación de gremiales, porque, más cuando es ilegítimo, el interés perjudica gravemente cualquier situación.
En cuanto a la integración de la planilla, desconozco si alguno de ellos trabaja o no en actividad de Gobierno, pero el hecho de que la profesión sea tan diversa o las profesiones que representamos sean tan diversas, puede llevarla al ejercicio.
Si hay algún señalamiento concreto en contra y que en su momento, ya sea la persona que lo tenga o que tendrá que rendir, aclarar o dar las explicaciones que se derivan a título personal; doy las mías de que no tengo ninguna vinculación política, nunca la he tenido, nunca he estado afiliada a ningún partido político.
Nunca me he registrado en ningún partido político y no es mi naturaleza, porque si no me dedicaría a la política partidista. Lo mío es el activismo gremial y la función profesional.
Foto: Meme Solano
¿Ha sufrido difamaciones y calumnias a lo largo de su trabajo por la justicia? Si ha sido así, ¿cómo lo ha sobrellevado?
Sí, muchas actitudes negativas de gente que, a lo mejor, no desea un cambio o que no quiere que se le moleste en la estructura que pueda tener para agenciarse de un poder que tal vez no está al servicio de lo que realmente necesitamos; pero más que todo descalificaciones.
Afortunadamente, no ha habido señalamientos más que “a usted se le vio con determinada institución o persona”. En mi ejercicio profesional y gremial yo he tenido relación con diversidad de organizaciones, personas, mesas de trabajo, expuesta a la toma de fotografías, porque he sido clara, nunca me he escondido de ese tipo de cuestiones, porque eso no define quién soy.
Soy una persona no influenciable, no manipulable. Eso lo demuestra la trayectoria que he tenido y que se ha fortalecido con el ejercicio profesional y he tenido las herramientas para abstraerme de todo ese tipo de presiones, porque mi formación judicial, tanto en Guatemala como en España, me ha preparado para ello, además de que tengo valores de familia y que también me fortalecen.
¿Qué tan importante ha sido el respaldo de otras mujeres en su lucha por la justicia? ¿Existe algún tipo de alianza con otras mujeres en ese sector?
En la percepción del trato diferenciado hacia las mujeres, hoy cada día hay más mujeres en el sistema de administración de justicia en diferentes roles: fiscales, defensores, jueces, juezas.
Yo creo que hemos luchado y que hemos ganado espacios respetables y dignos, y que hemos demostrado a nivel general que el trabajo de la mujer es igualmente efectivo. Al contrario, yo diría que es más sensible, por esa perspectiva que tenemos las mujeres hacia el trato, hacia la percepción de las cosas, yo creo que hasta le imprimimos una mayor ventaja.
¿Considera que existe una violencia diferenciada hacia las mujeres que luchan por la justicia en Guatemala?
Eso va a depender de cada caso, puede ser que en el caso del trato que el sistema da hacia las mujeres puedan sentirse más atropelladas, a nivel personal, pero eso es parte de los mecanismos que a veces se utilizan para tratar de subyugar a las mujeres.
El trabajo que nos corresponde como mujeres es que esos espacios sean más de equidad, que haya un trato más equitativo, ese empoderamiento que las mujeres necesitamos a veces como para tener que remarcar algo que a los hombres se les da de hecho.
Siempre la sororidad es importantísima porque tiene que ver con ese trato fraternal que deriva del hecho de ser ciudadanos. O sea, nosotros como ciudadanos estamos llamados a tener una conducta fraternal entre nosotros, y más cuando hay una identificación que nos lleve a una unión y a una búsqueda de intereses legítimos.
En los espacios en los que hemos dialogado, muchas mujeres me han expresado que se sienten sumamente identificadas con el hecho de tener una mujer que las representaría en ese ámbito. Todas representamos a la humanidad en cualquier ámbito en nuestra vida, sea en el referente familiar, académico. Pero en este caso me estoy postulando para la presidencia del colegio, entonces es un ámbito en donde habría una impresión de una figura femenina que, como le digo, solo en 2005 hubo una mujer electa, presidenta del Colegio de Abogados, desde 1947 cuando se fundó el colegio, ¡una!
¿Por qué vale la pena seguir luchando por un país más justo? ¿Con qué país sueña?
Vale toda la pena. A todos nos corresponde y es una obligación de todos, lo que no podemos es estar absortos e ignorar las situaciones.
Debemos investigar, documentarnos, debemos informarnos, debemos socializar la situación y a todos nos corresponde asumir un papel activo. En este caso yo estoy poniendo un paso adelante para poner mi postulación a disposición de los agremiados y agremiadas, pero en cualquier ámbito, a todos nos corresponde alzar la voz cuando sucede una injusticia o cuando algo no se está haciendo, cuando algo puede mejorar.
Una Guatemala más justa y equitativa es lo que yo pongo de mí en mi mensaje de X (Twitter), porque la lucha de todos es que la justicia nos alcance, y alcanzar la justicia y proveerla, como cuando estamos haciendo cola para comprar tortillas, por ejemplo, y llega alguien a colarse. Es un trato injusto hacia los que estamos respetando la cola, pero nadie dice nada por guardar las formas, porque el que se pronuncia es tratado como beligerante, como que alega, que protesta.
Pero pueden haber formas cordiales y amables de decirle, “Señora, la cola va por acá”, o “Señor, la cola va por allá, por favor, colóquese en el lugar”. Es decir, colocarnos y ayudar a que haya una colocación adecuada de piezas en una sociedad.
La elección
El 7 de febrero será electa la nueva junta directiva y del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala, así como su Tribunal de Honor. Aproximadamente 45 mil agremiadxs del CANG están convocadxs para elegir su nueva dirigencia, que tomará posesión en marzo para el periodo 2025-2027.
En el departamento de Guatemala, el Club La Aurora será la sede para que lxs agremiadxs acudan a emitir su voto a partir de las 8:00 hasta las 18:00 horas. También se habilitarán sedes de votación en Quetzaltenango, Totonicapán, Quiché, San Marcos, Sacatepéquez, Chimaltenango, Escuintla, Sololá, Suchitepéquez, Retalhuleu, Huehuetenango, Baja Verapaz, Alta Verapaz, Petén, Izabal, Jalapa, Jutiapa, entre otros.
Si el día de la votación no se alcanza mayoría absoluta se llevará a cabo una segunda vuelta el 14 de febrero entre las dos planillas que obtengan más votos.